domingo, 6 de mayo de 2012

PIC MIDI D´OSSAU

Levo un mes de inactividad. Tengo tiempo, mucho tiempo, demasiado tiempo, así que voy a contar algunas “aventuras” realizadas tiempo atrás para matar el tiempo, como “el abuelo Cebolleta”.

El pasado verano de 2.011, concretamente el día 3 de agosto, Gorka Olabarrieta, Ritxi Bengoetxea (“con una esterilla prestada”) y Vicente Bárcena, nos fuimos a pasar la noche a un hotel de miles de estrellas. Por la mañana; no muy pronto porque no hay prisa; me recogen Gorka y Ritxi en Erandio y salimos para “El Portalet”. Pasado el mediodía, aparcamos en la vertiente francesa del puerto, donde se inician las sendas que ascienden al refugio de Pombie. Hay bastantes nubes que cubren la vertiente francesa, hace resol, así que pleno a la predicción. Después de media tarde comenzará a aclarar, sobre todo en las cumbres.

Iniciamos el ascenso tranquilo, hasta el refugio de Pombie, donde repostamos agua para el resto del día, la cena, el desayuno y la bajada del día siguiente. El “Midí” está cubierto por nubes que entran y salen sin cesar.
Gorka y Ritxi observando el Midi d´Ossau.
Continuamos hacia el “Col de Suzon”, donde tomaremos el cordal que nos lleva hacia la mole, y concretamente a la ruta de “Las tres Chimeneas”. Antes de iniciar la trepada, nos colocamos los cascos; ya que hay mucha piedra suelta, y aunque tenemos la cabeza dura, la roca de este monte es especial. Pasamos la Primera chimenea y continuamos subiendo por las líneas de “hitos” con tendencia a la derecha, hasta encontrar la segunda chimenea, evitable más a la derecha por un canal con abundante piedra suelta. Decidimos tirar por la chimenea, con cuidado de no resbalar, ya que las nubes que cubren la montaña han dejado humedecida la roca.

Conforme vamos subiendo, aumenta la nubosidad, perdiendo visibilidad, y tiramos del GPS hacia donde tengo marcada la “Cruz metálica del paso del Portillón”. En vez de subir por la tercera chimenea, subimos por un diedro bastante más a la izquierda, saliendo a la cruz por su izquierda.


Desde esta, ya por terreno más fácil seguimos en búsqueda de la cumbre. Conforme ascendemos va aclarando. Cuando alcanzamos esta, la alternancia de nubes y claros es cada vez mayor y antes de la puesta de sol, termina por despejar en las alturas, formándose un mar de nubes cubriendo los valles.


Reparando la pirca.

Entre las nubes aparece mi espectro.
Y llega el momento crucial de la ascensión, como podéis observar en el siguiente video.

Reparamos la “pirca” para pernoctar, una suite completa para nosotros tres bajo miles de estrellas.
Gorka en el sakito

Panoramica desde la cumbre.
Después de cenar y de la sesión fotográfica de la puesta de sol nos metemos a los sacos. Nos incorporaremos para ver el amanecer.
Puesta de sol.
Ritxi nos despierta antes de amanecer, y nos incorporamos dentro de los sacos para observar con detenimiento y fotografiar el fenómeno con un cielo despejado. Merece la pena realizar esta actividad, para disfrutar de una puesta de sol y de un amanecer, con un cielo despejado disfrutando de maravillosas vistas. Tras amanecer, y con “la rasca” que hace nos tumbamos de nuevo en los sacos.

Unas voces, nos advierten que llega gente a la cumbre. Cuando nos ven nos preguntan si hemos pasado frio. “Pues esta vez ni un poquitín”. Con el astro rey acariciándonos con sus rayos, nos levantamos, preparamos el desayuno, y tras recoger los trastos nos vamos para abajo.

Primero a la cruz de hierro, donde está la instalación de rápel de la tercera chimenea.

Cuando iniciamos el rápel siguiente, nos cruzamos con un grupo; todos tienen casco azul, a excepción del primero, que no lleva casco. Este nos llama la atención porque rapelamos y lo que tenemos que hacer es destrepar. Gorka que baja delante le entra al trapo, y yo le digo a Gorka “No ves que es un guía Guay”, a lo que se queda mirándome extrañado. “Sí, es un Guía Guay, lleva a sus clientes con casco pero como él es Guay no le hace falta”…”Ja jajaaa..majo, mejor ponte el casco, que nosotros bajaremos como nos parezca”.
Gorka rapelando la tercera chimenea.

Continuamos el descenso hacia la segunda chimenea, que evitamos rapelando entre esta y la canal de piedras.

En un pispas, llegamos a la primera chimenea, y como hace un día estupendo y aún es pronto, hay “oberbukin” para subir y bajar. Cuando llega nuestro turno la descendemos rapelando.

Ahora a Pombie, a tomar un rato el sol y después para casa.
Vista del Midi d´Ossau desde Pombie.
No es un tresmil, pero es el pico de Pirineos que más me gusta. Está solitario y es de una roca diferente.
“¿De quién sería la esterilla que llevó Ritxi?”.



2 comentarios:

  1. La fecha es correcta?, no encontrasteis nieve?.
    Gracias

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    Respuestas
    1. La crónica está escrita el 6 de mayo último, pero la actividad es del 3 agosto del pasado año, ¿igual te has pensado que la actividad era de mayo?. Recuerdo un nevero pequeño, pero nada más de nieve.

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